Se mina para vender
El mineral va al joyero, la madera al aserradero, el hormigón al comerciante.
Una ciudad, oficios, una economía
Te entregan tus papeles de identidad y empieza la aventura: un trabajo, un sueldo, una parcela donde construir. Una ciudad hecha a mano, una urbanización donde cada uno tiene la suya, obras donde se gana el dinero… y el metro para ir de un sitio a otro.
La forma de conseguir las cosas se ha replanteado por completo. Aquí, recolectar no te hace rico: lo que paga es vender, y lo que te equipa es comprar.
El mineral va al joyero, la madera al aserradero, el hormigón al comerciante.
La mesa de crafteo ya no fabrica tus bloques, tus herramientas ni tus comidas: se compran en el mostrador.
Las obras son una buena forma de construir sin comprar tus muros: guarda la madera, el hormigón y el mineral que recojas en el trabajo, y úsalos en casa.
Duermes en casa, te ganas la vida en el trabajo y quedas con los demás en la ciudad. Cube RP no cabe en un solo mapa, y eso es lo que hace que un día allí se parezca a un día de verdad.
Tiendas, restaurantes, ayuntamiento, comisaría, hospital, banco. Todo lo que se compra y todo lo que se decide pasa aquí.
Parcelas de 44 × 44 bloques, una por habitante, con calles que llegan a cada una. La tuya es tuya, de la caseta a la villa, y con diez bloques de tierra debajo, suficiente para cavar un sótano.
Un yacimiento de cada mineral, que vuelve a crecer. Bajas, extraes y subes a vendérselo al joyero.
El dominio del leñador: árboles que vuelven a crecer, madera que se va al aserradero.
La del albañil, que fabrica el hormigón que la ciudad necesita para seguir construyéndose.
El metro conecta los mapas entre sí, y es el único paso: de casa a la ciudad, del trabajo a la ciudad, del trabajo a casa. La máquina expende el billete y el andén hace el viaje; por ahora es instantáneo, los trenes llegarán.

Once oficios, y nada te encierra en el primero que elegiste. Te apuntas en el ayuntamiento, lo pruebas, cambias… hasta encontrar el que te apetece hacer cada noche.

La policía hace cumplir la ley, protege a los habitantes y detiene a los traficantes.

El centro de la ciudad es público y está protegido contra la destrucción: ahí están las tiendas, los restaurantes y los servicios. Tu parcela, en cambio, es tuya desde que llegas: construyes lo que quieras, y nadie la toca sin tu permiso. Salvo la policía, con un motivo.

Un chat de voz de proximidad, un teléfono, una radio para la policía. Lo que se cuente en tu servidor no se parecerá a ningún otro, porque son tus habitantes quienes lo escriben.
La comida solo se compra en la ciudad: ni pan encontrado por ahí ni carne asada en una hoguera. Para comer hay que pasar por uno de los restaurantes, y detrás del mostrador cocina un jugador.

Hamburguesas, patatas fritas, nuggets

Pollo frito, tenders, alitas

Kebabs bien cargados, asador del día

Platos de arroz, pollo crujiente

Masa amasada a mano, horno de leña

Cafés, bollería
Seis locales, seis oficios, seis colas en hora punta.

De servicio, el uniforme es obligatorio. Fuera de servicio, el agente lo deja todo —uniforme y equipo—, vuelve a ser un habitante más y no tiene más derechos que tú.

Deposita tu dinero en lugar de llevarlo encima: el ahorro da intereses. Pero cuidado: el saldo de una cuenta puede hacerse público.

El pico del minero, el hacha del leñador, la palanca del ladrón: cada una tiene su mostrador en la ciudad, y cada una tiene su precio. La mesa de crafteo no te va a ayudar.

Los oficios al aire libre —albañil, leñador, minero— también tienen su ropa de trabajo. En la calle, ves con quién hablas antes de dirigirle la palabra.

En la ciudad hay tres estaciones: el paseo marítimo, la calle principal y la que da servicio al hospital y al aeropuerto. Para salir hace falta un billete en el torniquete, y la policía puede cerrar andenes.
El servidor beta funciona sin parar con el modo Cube RP. Es el mismo software que alquilarías: ven a ver cómo es antes de pagar nada.
play.cuberp.frCada ciudad tiene sus reglas, su economía y su contenido. Su página da su dirección y los mods que la acompañan: exactamente los que usa.
Una cuenta de Minecraft Java Edition
La versión oficial, comprada en minecraft.net, no la Bedrock Edition. Es la única compra necesaria.
minecraft.net/es-es/store/minecraft-deluxe-collection-pcPrism Launcher
Sustituye al launcher oficial e instala el pack con una sola importación. También descarga Java por sí solo: la primera vez que lo abras, deja marcadas «Autodetect Java version» y «Auto-download Mojang Java».
prismlauncher.orgJava 21 — Solo para la instalación manual, sin launcher. Usa la versión 21: las más antiguas no arrancarán el pack. adoptium.net
Quién está conectado, quién juega allí y qué vas a encontrar. El pack se descarga desde la página de cada una.
Ver las ciudadesLa misma ciudad, los mismos oficios, la misma policía. Cada página muestra con iconos lo que contiene la ciudad, y su pack está abierto a todos.
La guía del juego